La revolución es de las viejas
Esta vez, la voz es de ellas, de las viejas. Sí, ¡VIEJAS!
Esta vez, la voz es de ellas, de las viejas. Sí, ¡VIEJAS!
Está de visita en nuestro país, un gran referente de la gerontología y geriatría, se llama Miguel Ángel Vázquez Vázquez. Un gallego (literal, oriundo de Galicia, España) que conocí hace una década en un congreso sobre vejez y vejeces que organizamos en Córdoba.
¡Hola queridos y queridas envejecientes! Aquí, desde la hermosa y húmeda ciudad de Medellín (Colombia) deseamos compartir algunas de las experiencias que junto al Club de la Porota estamos viviendo en el marco del Congreso Latinoamericano y del Caribe de la Asociación Internacional de Gerontología y Geriatría al que han llamado: “EnvejeSer en América Latina y el Caribe”.
Diálogos con vejeces desconcertantes
Hace poco tuve la suerte de conocer a esta gran mujer mayor, Graciela del Carmen Vidal. Nos juntamos en la casa de mi amiga Haydee Lenkiewicz. Sabía que el encuentro iba a ser de otra dimensión.
Hace poco, al equipo de trabajo y producción de “El Club de la Porota” se sumó un editor. Se trata del escritor cordobés, Sebastián Ramia, más conocido por “El Gringo Ramia”. Al talento de Lucía, Valentina, Mariano, Sol y Félix, se incorpora ahora el de Gringo quien además corregir los contenidos que subimos a la web, le aporta al grupo la frescura de quien recién llega así como dosis de humor sagaz que siempre, siempre te roba una sonrisa.
Noviembre es el mes de las masculinidades en El Club de la Porota. Por eso, muchas de las columnas del mes estarán protagonizadas por hombres mayores. Arrancamos la temática poniendo en contexto la mirada de este club de envejecientes de la mano de un experto en la temática: el psicogerontólogo, Ricardo Iacub. ¡Gracias por acompañarnos!
Tengo la suerte de conocer al grupo de voluntarios de la obra “Madre Teresa” de la Fundación Manos Abiertas. Este equipo, desde hace 20 años, acompaña a personas (en especial, a personas mayores) en situación de soledad no deseada. “La soledad es muy linda, sentirse solo no” esboza Rodolfo, uno de los tantos beneficiarios de este servicio…