IMPERMANENCIA Y VEJEZ

En una era de avances científicos y mayor esperanza de vida, el desafío ya no es solo vivir más, sino aprender a gestionar la propia vejez, aceptar el cambio y construir sentido en sociedades cada vez más longevas.

Por Sergio M. Cornejo, especial para El Club de la Porota

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Estamos atravesando un tiempo muy vertiginoso y fluctuante, en un contexto denominado la “Era Tecnológica”. En ese escenario, la vejez toma una visibilidad cada vez más notoria por múltiples factores. Muchos datos ya resultan familiares cuando observamos en la vida diaria que cada vez hay más personas mayores y menos niños en las escuelas: dos indicadores que evidencian con claridad la proyección hacia poblaciones envejecidas.

La dificultad de nombrar la vejez

Hablar de “viejo” todavía no es un concepto ni una etapa de la vida plenamente aceptada. Lo enmascaramos en expresiones como “eterna juventud”, “me siento más joven” o “viejo son los trapos”. Cuesta aceptar que somos seres que envejecemos desde el preciso momento en que emitimos el primer grito al nacer.

Vivir más años: avances y proyecciones

Los avances de la ciencia van garantizando vivir más años, y hasta con mejor calidad. Asombrosamente, se proyecta un escenario en el que la esperanza de vida podría alcanzar los 150 años promedio para la humanidad, según datos que reflejan genetistas como Steve Horvath, científico de la Universidad de California, quien investiga el desarrollo de tecnologías enfocadas en el rejuvenecimiento celular, conocidas como relojes epigenéticos.

Modelos denominados “GrimAge” pretenden revertir el deterioro biológico asociado al paso del tiempo. No se trata de vivir hasta los 150 años siendo una persona frágil, sino de mantener un estado de juventud biológica durante esa etapa de la vida.

Del mismo modo, la IA (inteligencia artificial) viene a atravesarnos con un sinnúmero de herramientas y posibilidades para mejorar la calidad de vida y aportar instrumentos que pueden favorecer aspectos psicosociales en esta etapa de la vejez, donde la soledad, por ejemplo, es un factor asociado a altos riesgos como el suicidio.

Los interrogantes que evitamos

En contraste, aparecen interrogantes tales como: ¿quiero vivir más tiempo?, ¿quiero ser viejo?, ¿me reconozco como persona mayor? Frecuentemente evadimos hablar del tema porque imaginar la vejez nos conecta con el miedo a la muerte, a la fragilidad, a la enfermedad, a la disminución progresiva de capacidades, a dejar de hacer cosas que el cuerpo ya no puede seguir haciendo, a la soledad o al abandono de los seres queridos, entre otros temores.

Gestionar la propia vejez

Son tiempos de desconfigurarse, de diseñar un nuevo modelo de vernos como personas mayores. Algunos lo denominan aprender a gestionar la propia vejez. Un plan que debería comenzar a diseñarse antes de llegar a esa etapa del vivir. Jugar con el imaginario de cómo nos vemos de viejos. Declarar una visión poderosa que estimule a proyectar y avanzar hacia ese posible escenario.

Algunas investigaciones, como las que presenta el científico norteamericano Robert Waldinger, psiquiatra y psicoanalista, señalan que “las buenas relaciones aportan mejor salud y una vida más larga”. Es decir, la longevidad no es lo mismo que felicidad, pero la calidad de nuestras relaciones contribuye directamente a tener mejor salud física, psíquica y una vida más extensa.

Impermanencia: aceptar el cambio

Otro concepto que podemos abordar es la impermanencia, entendida como el arte de aceptar el cambio. Lo único seguro que tenemos en nuestra vida es el cambio. Transitamos un permanente mutar que nos invita a fluir para adaptarnos a lo nuevo, comprendiendo que nada es igual ni para siempre. Esta fluidez tiene como contracara soltar el control: una filosofía de lo cotidiano que acepta que las situaciones no son permanentes y que propone encontrar un faro de estabilidad y paz en medio del caos.

Más tiempo, más sentido

Si hacemos una comparativa de la información disponible, todo indicaría que podremos vivir más tiempo, con calidad y con sentido, en tanto veamos la posibilidad de sostener un proyecto de vida, una red de relaciones saludables, una adaptación a las nuevas tecnologías y la plasticidad necesaria para adaptarnos a los cambios.

Pareciera relativamente sencillo contar con conclusiones respaldadas científicamente que orienten nuestros pasos hacia una óptima vejez. Pero también deberemos deconstruir modelos y mandatos con los que fuimos formados, para trazar una nueva construcción social de lo que significa ser “viejos” en este tiempo, aceptando el momento presente tal como es.

Sergio M. Cornejo es gerontólogo. Fue durante muchos años director del área de Personas Mayores del Gobierno de la Provincia de Córdoba. Actualmente forma parte del staff de consultores de El Club de la Porota, donde aporta su experiencia en políticas públicas, envejecimiento activo y construcción social de la vejez.

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Mujeres, política y longevidad: un foro clave rumbo a la CSW70

Por Sol Rodríguez Maiztegui

Córdoba será sede del 3° Foro Suprarregional Mujeres y Política, convocado por la Secretaría de la Mujer de la Provincia de Córdoba, liderada por Claudia Martínez, un espacio de diálogo y construcción colectiva que reunirá a representantes de gobiernos, organismos internacionales, academia y sociedad civil.

El encuentro se realizará el sábado 28 de febrero, de 10 a 17 horas, en el Pabellón Argentina de la Universidad Nacional de Córdoba, y se enmarca en el camino preparatorio hacia la CSW70 (Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de Naciones Unidas).

El foro propone compartir experiencias, fortalecer liderazgos y avanzar en compromisos concretos para erradicar la violencia por motivos de género. Habrá paneles, debates y elaboración de conclusiones estratégicas, con la participación de disertantes nacionales e internacionales.

En este contexto, participaré como disertante, aportando la mirada de la comunicación gerontológica y la cultura de la longevidad a las agendas de género. Porque pensar mujeres y política hoy implica también reconocer que vivimos en sociedades cada vez más longevas, donde el liderazgo femenino no se agota en una etapa etaria. Desde El Club de la Porota sostenemos que integrar la perspectiva de edad en las conversaciones sobre género no es un detalle: es ampliar los derechos y fortalecer las democracias.

El foro cuenta con cupos limitados y requiere inscripción previa a través del enlace disponible en la biografía oficial de la cuenta de Instagram de Secretaría de la Mujer (@secretariadelamujercba) ¡Nos vemos pronto!

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