Ser una mujer envejeciente
Me amparo en la impunidad de los años y en el miedo desterrado del qué dirán. Me envalentona el “ya no tengo nada que perder” y el tic tac de mi reloj biológico. Me resguardo en la certeza de hallar en mis palabras una dosis de verdad. Es por eso que hoy, 24 horas…
