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PorPorotaVida¡Arrancamos! nos animamos y abrazamos la edad sin pruritos, sin tapujos. ¡Desbordó el salón! y fueron más de 400 las personas que se sumaron a la primera charla del CLUB DE LA POROTA el pasado viernes 30 de junio. Gracias a todas las que fueron y también a todas las que no pudieron ir…
Vejez y soledad
PorPorotaVidaUno de los motivos principales por los que comencé con estas columnas fue el de compartir mis experiencias y reflexiones. Hacía poco había enviudado, mis hijos ya tenían sus familias y debía comenzar a reconocerme en mi propia soledad. Traigo esto a colación porque se cumplen tres años de mi participación en el diario Hoy…
Compartir Vejez, soledad y amigos
PorPorotaVidaLa soledad es un tema sin fin en la agenda de la vejez. Pareciera tener el rango de socia honorífica y, pareciera también, que escindirla sería un sacrilegio. Quizá porque, a la larga o a la corta, el proceso de envejecimiento, el camino de la vida o como sea, es una invitación sin rodeos a…
El poder de las palabras
PorPorotaTengo un amigo al que le gusta agendar encuentros para charlar. Él los llama “Cafés Creativos”. Se trata, nada más y nada menos, que de planificar momentos para hablar con otros, y así poder hablar con uno mismo. Hablar con otras personas en su hábitat natural (sin mediaciones tecnológicas) y estar predispuestos a escuchar y respetar lo que mi interlocutor/a tenga para aportar sin juicios o faltas de respeto, forma parte del arte de conversar y forma parte de un entrenamiento para aprender a escuchar y escucharnos.
Quien cuida al que cuida
PorPorotaVidaMi amiga Raquel está desbordada. Desde que su papá se quebró la cadera su vida cambio rotundamente. ¡Con lo que le costó reordenarse tras la migración de sus hijos! Raquel tiene tres hermanos varones menores que ella y si bien entre los cuatro tratan de organizarse para cuidar a Ernesto, de 87 años, lo cierto…
Vejez: la contemplación como atributo
PorPorota¿Qué pasa con los tiempos de la vejez en la era del doble click, de la instantaneidad, de la fugacidad? Los viejos y viejas no están exentos a la rapidez de las cosas. Porota se ve corriendo de un lado para el otro y decide poner una pausa y contemplar, contemplarse, conquistar el silencio y respirar.