El mes de julio es el mes de la amistad. Y es por eso que a esta columna nos la dedico porque seguro que todos, todas somos amigos o amigas de alguien. No importa cuán solos o solas nos sintamos, si tenemos muchos, más o menos, o pocos, si ya no están porque murieron, se fueron o simplemente nos distanciamos. Hay un rol que jamás dejamos de asumir a lo largo de la vida y ese es el rol de amigo o amiga. Es un rol que nos trasciende aún en las ausencias, porque recordar las vivencias de la amistad nos confirma que podemos ser compañía para otros/as y sobre todo para nosotros.