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Viviendo y devolviendo en la vejez

Los repasos; escribirlos, narrarlos, nos ayudan a poder valorar lo vivido, no sólo en el pasado sino también lo que acontece en el presente. La Voz que traemos hoy para compartir repasa, agradece, mira, se asombra, repasa, y vuelve a agradecer. Es la voz de alguien que durante muchos años trabajó con Personas Mayores. Es la voz de alguien que hoy vive su flamante condición de jubilado, abuelo y ¡Viejo!. Sí, ¡Viejo! con signos de admiración. Compartir sus palabras también es un modo de vivenciar su música, sus propuestas lúdicas y una vitalidad que no admite fronteras, que se multiplica, que se reinventa, que renace una y otra vez. Gracias Alejandro Beltramino, gracias por compartir tus “sentires” y así, a mano alzada, acercar la posta de tu felicidad.

 

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Porota. 

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Ahora estoy transitando esta etapa y hablo solo de lo vivido en el último año en el que ya estoy jubilado, estoy en la etapa de la vejez. Antes hacía muchas cosas que me gustaban, no hice cosas sin gusto o sin convicción, me hacía responsable de lo que ocurría. Por eso me fueron sacando de varios lugares, por mi decisión de no hacer aquello con lo que no estaba de acuerdo. Sin embargo, eso me sirvió para aprender, evolucionar y llegar adonde estoy ahora: en el tiempo y el espacio justo, haciendo lo que me da felicidad. Una vez jubilado, la rutina laboral ya no existe, solo están las ganas y la responsabilidad de ser feliz haciendo lo que me gusta. 

Soy jubilado docente en Educación Física y Recreación y actividades para las personas mayores, me desempeñé en el IPEF (Instituto Provincial de Educación Física de Córdoba) y en la Municipalidad de Córdoba. Participé de cursos en varios países, humanos recursos… 

Este AHORA fenomenal me encuentra viviendo la vida con intensidad, y por elección de mi hija, la abuelidad. 

¡Que espectáculo de la vida! Pensar que en algunos de mis libros hablé sobre la abuelidad con ideas que referían a sentires que me decían otras personas. Al llegar a esta etapa veo que no puedo describir lo que siento al verlo venir diciéndome: “Hola, bebelo Belta”.

Esta parte de la vida es la única que le faltó a aquella tapa de libro que una vez le encargamos a un dibujante – hace más o menos 15 años- y que dibujó como si yo estuviera transitando la jubilación.  Al lado mío había dibujados un tambor, una bicicleta, una tiza, un micrófono, una pelota de básquet, un avión, y no existía mi nieto. Estos son hoy los sentidos de vida, las acciones que desarrollo caminando la vida. 

Mí tía Ema me decía: “vos de hambre no te vas a morir nunca, tenés las cosas en varias canastas”. Ahora lo entiendo. Hablaba de las cosas que me gustaban, que realizaba y de las que vivía. Entonces, acá es donde se cruzan la parte del vivir y el devolver, cuando puedo hacer lo que me gusta en beneficio de otras personas, multiplicar sonrisas, felicidades. Devolver los saberes compartiendo lo que las personas mayores y los estudiantes de los lugares en los cuales di clases entregaron a cambio de nada. Aún sigo y seguiré viajando invitado por ex estudiantes que hoy son autoridades, y voy a replicar metodologías que me permiten que las personas estén más cerca, comunicadas a través de la recreación que me apasiona tanto como la música y el humor. Las acciones amorosas y solidarias salen desde el corazón para servir, como la creatividad en canciones, juegos inventados, improvisaciones para transitar el camino y la salud mental. 

Creo en este tipo de empoderamiento, en las flexibilidades que aprendo de mis rigideces y estar enamorado de una compañera de la vida, del caminar, de las actividades al aire libre, del deporte (el que hago y el que veo) de la música, de los tambores, de los viajes, de sumar y multiplicar. No dividir ni restar. 

Unas de las cosas que me dio mucho fue ser parte del equipo que creó la banda de re-percusión social “Los Dueños de la Calle”, formada por personas mayores en situación de calle, rehabilitados socialmente que encontraron la posibilidad de ser visibles. Desde ese proyecto, se inspiraron otros grupos que hacen música y encuentran a ella como sentido de vida. Va mi reconocimiento y homenaje sin nombrar a nadie escribiendo y dejando un espacio en blanco donde están todos, los integrantes, fundadores, coordinadores, acompañantes, colaboradores, autoridades. 

Por eso aprovecho este espacio. Me invito y te invito a realizar los objetivos de la recreación para tu vida: autoconocerte, acercarte, conocer a otras personas, caminar felicidades. Brindo por que encuentres lo que te gusta para caminar la vida. Abrazo, esencial y apretado fuera de lo virtual y al paso.

 

 

Alejandro Beltramino
61 años

Foto: gentileza de Productora
“Artistas que Cambian el Mundo”

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