Pasamos agosto y… ¡llegó la primavera!
El lunes pasado compartí una tarde diferente cuando llevé a mi nieto Santi al cumpleaños de Bautista, su amigo y compañero de escuela. La celebración fue en un típico salón de fiestas infantiles, un poco desalineado y lleno de tierra. Obviamente que los niños no repararon en eso. La sencillez de la infancia me emociona….