La abuelidad que me habita
Tengo amigos que jamás se imaginaron siendo abuelos y hoy disfrutan de su rol de un modo irreconocible. Otros se resisten a que los llamen “abuelos”, “nonos”, “yayos”, y circunscriben su relación a los eventos familiares en los que sólo responden si es por el nombre. Algunos sucumben a la idea de tener que…