Gracias a la vida
El año se termina, no queda NADA para que el número cambie por otro. Se imponen reflexiones. Porota mira hacia atrás, y ve a la mujer que ya no es, esta vez, sin angustias, sin dolor, entendiendo que muchos de los “no soy” la ayudaron a llegar a esta mujer que es hoy. “Hoy, en el ocaso del año, llego a estas páginas con un gran tesoro: mi deseo genuino de ser protagonista de mi historia. Hoy, llego a estas páginas, agradecida”.